Es un hotel protegido por su interés histórico y forma parte del patrimonio artístico de la ciudad de Barcelona. Ha conservado su fachada original y algunos detalles tradicionales, que incluyen la impresionante escalinata de mármol.
Se inaguró en 1998; todas las habitaciones están decoradas de forma agradable con suelos de madera y están equipadas con televisión vía satélite, teléfono, caja fuerte, aire acondicionado, calefacción central, minibar y secador de pelo en el cuarto de baño.